top of page
Buscar

Lo que mi viejo hizo bien

Un relato sobre cómo las personas pueden impactar en la vida de los demás.



De chica viví muy lejos de mi papá. Ahí desarrollé una sensibilidad muy grande respecto a las despedidas. Pero cuando agarraba la camioneta y me iba a buscar, a 700 km de distancia, el reencuentro y el tiempo que pasábamos juntos eran todo.


Siempre fue de hacer lo que le pintaba por convicción, y me transfirió esa libertad aún con pocos años de edad. Con el tiempo me di cuenta de que al margen de sus temas de ausencia, cuando estaba, estaba. Yo lo necesitaba y él aparecía. Le interesaba estar cuando sabía que estaba bueno estar.


Entendí que era un chabón libre y no había discusión: si algo le resonaba, lo hacía. No registraba imposibles, ni chicos ni grandes.


Mi viejo va perdiendo la memoria, pero dentro de la lucidez que a veces tiene, sigue siendo un tipo brillante. No hace mucho tiempo le contaba sobre mis proyectos personales y me dijo: "Donde está el interés, pasan las cosas. Si se quiere, se puede y se hace." Así hizo él. Y creo que eso lo hizo un tipo exitoso.


El éxito, en definitiva, es relativo para todos nosotros, pero en mi caso (y creo que en el de él también) era: disfrutar, hacer reales y darles lugar a las cosas simples y los deseos personales, por más chiquitos que parezcan. Éxito era acostarnos a buscar satélites en el cielo, en silencio. ¿Hay algo más simple y mágico que eso?


Y si vos me vieras en esa foto.


Ahí estábamos los dos, parados contemplando andá a saber qué. Claramente él intentaba captar un paisajón, y yo absorbía todo lo que él estaba creando.


Creo que tomé lo que necesitaba para encarar mi vida desde un ángulo diferente y, sobre todo, fiel a mí misma.


Vos no me conocés, pero esta soy yo, en mi estado máximo de esponja de información: Poseída por el momento, la aventura y el tamaño de los arrayanes, y magnetizada por la compañía.


Crecí esponja. Y hoy todo eso que absorbí de él, lo pienso, lo siento y lo llevo a lo que hago.


Esa es la información que vale, la que hoy tomo para trabajar mi marca personal, para traer al frente lo importante y dejar el flu-flú de lado.


La moraleja de todo esto: Buscar inspiración, escuchar atentamente a las personas que te inspiran y extraer de ahí la esencia de lo que podría ser tu propia voz, tu manifiesto personal.


J.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


Hablemos
juliana@bypuchu.com

  • LinkedIn
  • Behance
  • Instagram
  • Youtube
  • Spotify

© By Puchu | 2026

bottom of page