Un recital de The Weeknd y una luna enorme que todos filmamos en vez de mirar. Una reflexión sobre lo que perdemos cuando priorizamos capturar sobre vivir, y por qué los recuerdos reales no se guardan en la memoria del teléfono.
Un vaso descartable con dos palabras se convierte en una metáfora sobre creatividad y aprendizaje. Sobre la manija de crear, la humildad de saber que nunca sabemos todo, y el valor de seguir buscando siempre.