Viajé sola a Europa por primera vez. Tenía miedo, tenía dudas y tenía una pregunta rondando: ¿podré con todo? Esta es la historia de lo que pasó, desde no poder cruzar una calle en Berlín hasta caminar sola de noche por Madrid en el mejor estado de mi vida.
Un domingo en Barcelona, una lavadora girando y la revelación de que "hacer nada" no existe. Cuando el cuerpo para, la mente sigue procesando, conectando, cerrando ciclos. Este post es sobre esos momentos de quietud aparente donde en realidad pasa todo.